Autoclave para el tratamiento a presión de la madera

Autoclave de Madera

Si alguna vez ha estado dentro de un edificio que utiliza madera como parte de la estructura arquitectónica es seguro que se preguntó cómo fue posible, la respuesta es sencilla y consta de una palabra es: autoclave. Muchas personas hoy en día disfrutan de la apariencia de una cabaña hecha de troncos, una casa con características de madera u otro edificio construido con hermosas piezas de madera de aspecto natural, pero la realidad es que el tratamiento de la madera en autoclave hace que esta sea menos susceptible a los elementos naturales y se deteriore, dejando el hogar o construcción inadecuado para vivir.

Cuando la madera no tratada está expuesta a los elementos como el clima y los insectos, pueden comenzar a descomponerse y una casa o edificio puede considerarse rápidamente inhabitable si la madera se descompone. Sin embargo, el proceso del uso de autoclave para la impregnación y el tratamiento de la madera puede ayudar a construir hermosas casas y estructuras que pueden durar toda una vida. Te invitamos a leer más este artículo para conocer más sobre el proceso de la madera tratada en autoclave.

Qué es la madera tratada en autoclave

La madera termotratada en autoclave es una madera que pasa por un proceso que permite impregnar madera a través de un sistema de autoclave, Sin embargo, preservar y tratar no significa destruir las características naturales de la madera: la posibilidad de utilizar impregnantes a base de agua y la atomización del producto en un autoclave herméticamente cerrado significa un respeto total por el medio ambiente.

Y así permitir que la madera dure en el tiempo y sea resistente a los elementos ambientales, su proceso es bastante simple y se usa típicamente para madera que sirve para construcción, marcos de puertas, marcos de ventanas, contraventanas, vigas de madera y muchos otros materiales de madera.

autoclaves madera

Un autoclave es un recipiente hermético, adecuado para soportar presión (interna o externa) con un acceso de fácil abertura que permita la utilización de toda su sección útil y cuya estanqueidad aumente con la presión. Como norma general, los autoclaves se construyen de forma cilíndrica dado que esta geometría es la más adecuada para soportar presión.

Si sometemos a un recipiente cilíndrico a presión, los esfuerzos que aparecen en las secciones longitudinales son dobles a los que aparecen en las secciones circunferenciales. Esta consideración es importante porque va a ser el diámetro del equipo y no su longitud lo que limite su resistencia.

El material utilizado en su construcción se fija en función de la resistencia y del producto impregnante a utilizar. Normalmente, se utilizan aceros al carbono de alto límite elástico, que satisfacen plenamente los requerimientos resistentes, pero con los que hay que realizar las siguientes consideraciones debido a la problemática de corrosión que pueden presentan:

Las creosotas inhiben la corrosión en los aceros.

Los orgánicos no afectan al acero, pero sí al cobre y a las aleaciones del cobre (latón y bronce). Los hidrosolubles y, en menor medida, los hidrodispersantes favorecen la corrosión. Es preciso incrementar sobreespesores de corrosión y proteger las superficies interiores.

Autoclave para el tratamiento a presión de la madera

Las uniones de cada una de las “virolas” y “fondos” se realizan mediante procedimientos de soldadura por arco sumergido con control radiográfico y/o ultrasónico. Las diferentes “tubuladuras” se construyen sobre la base de tubos estirados sin soldadura y las distintas uniones de los mismos con procedimientos de soldadura TIG.

El sistema de apertura se construye partiendo de aros forjados de acero, sobre los cuales se mecanizan las ranuras y cajas necesarias para después tallar en las mismas sectores de cierre y alojar las juntas. Estos aros son soldados al cuerpo del equipo y al fondo delantero montándose a continuación las bisagras o pescantes que soportarán el conjunto aro-fondo delantero cuando sea preciso realizar la apertura.

Los sectores de cierre son elementos “críticos” en los autoclaves. De su correcta ejecución y posicionamiento en servicio va a depender que el equipo pueda soportar las elevadas cargas que se generarán en la puerta durante el servicio. A modo de ejemplo, la puerta de un autoclave de 2.000 mm de diámetro durante las fases de presurización ha de soportar cargas del orden de 450.000 Kg

La estanqueidad se consigue utilizando juntas de perfiles especiales, normalmente alojadas en las cajas del aro fijado al cuerpo del autoclave y construidas con materiales adecuados a los productos impregnantes a utilizar (silicona, etc.). El correcto diseño del perfil de la junta garantizará una correcta estanqueidad inicial que irá incrementándose con la presión.

Un adecuado proceso de diseño y fabricación asegurará los puntos anteriormente señalados permitiendo incorporar en esta fase los elementos generadores de vacío y presión.

Para realizar vacío se utilizan bombas de paletas rotativas con caudales adecuados a las capacidades de los equipos. Dichas bombas pueden llegar a conseguir grados de vacío de hasta 0,5 mbar absolutos disponiendo de condensadores que recuperan el disolvente en el caso de utilizar orgánicos.

Autoclave para la proteccion de la maderaLa presión se consigue mediante aire comprimido o bombas centrífugas multietapa.

Hasta ahora, únicamente nos hemos estado refiriendo al autoclave, pero realmente deberíamos hablar de “plantas” de tratamiento, dado que en un proceso de impregnación no solamente interviene el autoclave, sino que será preciso disponer, según los diferentes procesos, de depósitos de almacenamiento, depósitos o sistemas de mezclado, elementos de calentamiento, elementos generadores de presión y vacío, sistemas de regulación y control, entre otros.

Fabricacion de Autoclaves madera

Fabricacion de Autoclaves para la impregnación de madera